Entre los factores que explican esta pérdida de dominio de USDT y USDC destacan el lanzamiento y crecimiento de propuestas como PYUSD de PayPal, RLUSD de Rippley USDe de Labs en Ethereum, entre otras. Esto aunado al surgimiento de stablecoins algorítmicas y descentralizadas que captan demanda tanto institucional como minorista.
No obstante, las dos stablecoins dominantes aun mantienen una cuota importante en el mercado, mientras el resto de las alternativas juntas solo controlan el 16 %. Por tanto, las dos gigantes siguen creciendo fuerte en tamaño. Aunque el ecosistema ya no depende exclusivamente de ellas y eso quita fuerza al duopolio absoluto.
Todo esto ocurre en un escenario donde crece el interés por el «pastel». La adopción de usuarios alcanza niveles récord. 233,9 millones de personas interactúan globalmente con stablecoins, un aumento del 50 % en poco más de un año, como lo reportó CriptoNoticias. Señal clara de que las stablecoins se están convirtiendo en infraestructura real para el público.
Tal comportamiento marca un punto de inflexión, ya que las stablecoins han pasado de ser una promesa, a constituir un componente esencial de la economía digital, funcionando como puente principal entre las finanzas tradicionales y activos digitales como bitcoin (BTC)
La combinación de diversificación, aumento masivo de usuarios y menor dependencia de los dos líderes históricos apunta a un futuro más competitivo y menos centralizado para el resguardo de valor y las transferencias de capital en el ecosistema global.