El cryptojacking es una amenaza que se introduce en una computadora o en un dispositivo móvil y utiliza sus recursos para generar criptomonedas. Las criptomonedas son un tipo de dinero digital o virtual, representado por tokens. La moneda digital más conocida es Bitcoin, pero existen más de tres mil. Algunas se han adentrado en el mundo físico a través de las tarjetas de crédito y otros proyectos, pero, en general, son puramente virtuales.

El funcionamiento de las criptomonedas depende de una base de datos distribuida, conocida como cadena de bloques o “blockchain”. Esta cadena se actualiza en forma periódica para incorporar las transacciones registradas entre una actualización y la otra. Las transacciones recientes se agrupan y se combinan en un bloque por medio de un complejo proceso matemático.

Generar nuevos bloques requiere poder de cómputo. Quienes lo proveen ven su trabajo recompensado con criptomonedas. Las personas que cambian recursos de cómputo por criptomonedas reciben el nombre de mineros.

Las criptomonedas más grandes tienen grupos de mineros que realizan los cálculos utilizando equipos informáticos específicos. El consumo de energía asociado a esta actividad es muy significativo: la red Bitcoin, por ejemplo, tiene hoy un consumo de más de 73 TW/h al año.