Los atributos de blockchain no se terminan ahí. “Dadas sus características de descentralización y cómputo distribuido, la información que almacena presenta un alto grado de disponibilidad, aun en el caso en que un número de nodos de la red deje de funcionar por causas naturales o antropogénicas”, explica Mariano Zibecchi, vicepresidente de Delivery de intive Americas, proveedora de soluciones de transformación digital. “La información de una blockchain es inmutable, no puede ser borrada ni alterada, por lo que constituye una fuente de verdad respecto del proceso de negocio”, amplía.

La empresa se encuentra trabajando en las fases iniciales de desarrollo de una aplicación para trazabilidad adaptable a distintos verticales de industria.

“Es cierto que blockchain hizo su primera aparición de la mano de las criptomonedas, pero la segunda ola, desencadenada en 2022 con el surgimiento de la Web3, está promoviendo soluciones de valor agregado en una variedad de industrias, cuenta Rodolfo Vigliano, cofundador y CEO de Pala Blockchain, empresa que desarrolla herramientas sobre esta tecnología. “Su verdadera proeza reside en su capacidad para generar soluciones basadas en infraestructura pública, lo que reduce significativamente los costos y, además, una vez que las personas experimentan la facilidad de uso, no hay vuelta atrás: es un camino sin retorno”, aporta.

De todas formas, la ruta se ve sinuosa. “La exploración de blockchain aún está en sus comienzos en relación a otras regiones: existen numerosas empresas y organizaciones experimentando con ella, pero la implementación a gran escala todavía está en proceso, sostiene Matías Bari, CEO y  cofundador de Satoshi Tango, plataforma de compraventa de monedas. En la misma línea, la mayor parte de casos concretos se está dando entre empresas innovadoras más que entre las tradicionales, en especial cuando el eje se corre ligeramente de los usos más habituales en empresas “tradicionales”, como trazabilidad de mercaderías de extremo a extremo.