A la par del boom de las criptomonedas en 2021, donde Bitcoin (BTC) estaba en boca de todos y marcaba un récord histórico que rozó la órbita de los u$s69.000, los tokens no fungibles (NFT, por sus siglas en inglés) no se quedaron atrás y comenzaron a movilizar millones de dólares.
Estas piezas digitales únicas no fueron concebidas como monedas (Como el caso de Bitcoin o Ether). Por eso son “No fungibles“, es decir, no es posible intercambiarlas (O gastarlas) por un bien de otra índole y de valor económico equiparable. Por el contrario:
En diálogo con iProUP, el experto en el ecosistema cripto y docente en FRI.CRYPTO Camilo Rodríguez aclara que estos tokens no fungibles se diferencian por una característica clave: son un activo que no puede liquidarse si no hay un interesado en comprarlos.
Desde Lemon añaden que estos se transformaron en la última tendencia en el ecosistema cripto al salir al mercado por ser un “Aactivo digital único –del mundo virtual o del físico– con información contenida sobre tecnología blockchain“.
El concepto detrás de los NFT es revolucionario porque permite crear, por primera vez en la historia, bienes digitales escasos y únicos. Además, este activo digital puede ser una canción, una obra de arte o hasta el certificado de propiedad de un inmueble.