Tras eliminar al dólar e incluir al yuan en los pagos transfronterizos, ahora los bancos chinos rechazan las transacciones por temor a las sanciones.

Aunque el presidente de Rusia, Vladimir Putin, asegura que el 80% del comercio entre su país y China se realiza con yuanes, nuevos informes señalan que actualmente existen fuertes problemas con los pagos.

Según datos recopilados por el medio ruso Izvestia, desde julio pasado los pequeños bancos regionales chinos comenzaron a rechazar pagos de la Federación Rusa. Como consecuencia, las transacciones directas en yuanes entre los dos países no se realizan en el 98% de los bancos chinos debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos a Rusia.

Fuentes empresariales señalaron al medio que los problemas se han venido agudizando en los últimos meses, principalmente después de la ratificación de las restricciones aplicadas al país euroasiático por la guerra con Ucrania. Estados Unidos dio más poder al Departamento del Tesoro para sancionar a las instituciones extranjeras que hagan negocios con Rusia y apoyen la maquinaria bélica de Moscú.

La situación llegó al punto que las organizaciones financieras chinas comenzaron a dividir el yuan entrante entre “limpio” y “sucio” (Asociado con Rusia), negándose a aceptar este último. Y estos yuanes sucios han ido en aumento.

La experiencia fue expuesta por una de las principales empresas importadoras de Rusia:

Los empresarios suponen que los bancos han recibido advertencias y por eso temen las repercusiones de procesar pagos desde Rusia.

Así fue de hecho, pues el consejero de Seguridad Nacional de EE. UU., Jake Sullivan, amenazó el mes pasado con imponer sanciones a los comerciantes chinos que no hayan puesto fin a su apoyo a Rusia. “Creemos que China debería parar porque pensamos que está profundamente fuera de los límites de la conducta decente de los Estados”, dijo el consejero en un foro.

A lo anterior se suma la escasez de yuanes en los bancos rusos. Como resultado de todo esto, a las compañías rusas les resulta difícil comprar algo de China y recibir sus pagos, tal como indicó Alexey Razumovsky, director comercial de la empresa Impaya Rus. Y entre las salidas al problema han recurrido a las criptomonedas.  

De esta forma, el plan de desdolarización puesto en marcha por Rusia y China en marzo de 2023 toma un camino distinto al planteado inicialmente, cuando el objetivo era fomentar el uso del yuan en las transacciones.

En mayo de este año, Putin y el presidente chino, Xi Jinping, ratificaron el acuerdo y acordaron avanzar en el desarrollo de proyectos de inversión conjuntos. Esto, con el fin de seguir dando pasos hacia la desdolarización como vía para enfrentar a Estados Unidos. Pero el proyecto se apoyaba en el yuan no en las criptomonedas.