En medio del debate sobre la regulación del sector a nivel nacional, la pregunta es si este año más firmas locales se sumarán a la tendencia. Para Mateos, la respuesta dependerá del equilibrio entre las exigencias del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y la regulación local de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV).

Argentina se encuentra a la vanguardia de la industria cripto, tanto a nivel desarrollo como en términos de adopción por parte de usuarios. Plataformas como Belo o Lemon han simplificado el acceso al vincular criptoactivos con el circuito tradicional, facilitando pagos automáticos y el uso de tarjetas”, comenta el docente.

Sin embargo, opina que la regulación deberá estar acompañada de un programa de educación: “Por más auge de Bitcoin y los criptoactivos en las noticias, la mayoría de las empresas no conocen lo que es blockchain. Argentina deberá ser más expeditiva para no perder esta gran oportunidad que se asoma”.

En términos de adopción institucional, Rosenberg destaca un proyecto local como Roxom, emprendimiento que propone crear la primera bolsa de valores denominada en Bitcoin y que despertó el interés de grandes inversores del sector.

En Roxom, tanto acciones como bonos y commodities podrán ser valorados directamente en Bitcoin y gestionados de forma nativa en blockchain, abriendo un abanico de nuevas oportunidades cripto para inversores y empresas”, describe.

Rosenberg subraya que se trata de una oportunidad única para acercar aún más a inversores, no solo minoristas, sino también institucionales. “Los beneficios son claros. Bitcoin permite diversificar el portafolio, exponerse a un activo global no vinculado a la economía local y aprovechar su potencial para generar retornos exponenciales”, concluye.