GameStop Corp., conocida por su rol en la venta de videojuegos y productos electrónicos, planea emitir 1.300 millones de dólares en bonos convertibles para adquirir bitcoin (BTC), según anunció la compañía este 26 de marzo de 2025.

La oferta, sujeta a condiciones del mercado, se realizará bajo la Ley de Valores de 1933, en una colocación privada dirigida a compradores institucionales calificados conforme a la Regla 144A. Los ingresos netos se destinarán a fines corporativos generales, con un enfoque principal en la compra de bitcoin, alineada con la política de inversión de la empresa.

Los bonos, denominados Notas Senior Convertibles al 0,00%, vencerán el 1 de abril de 2030, salvo que sean convertidos, redimidos o recomprados antes por GameStop. No devengarán intereses regulares, y el monto principal no se acumulará con el tiempo, indica la empresa en una nota de prensa.

Al momento de la conversión, la compañía podrá optar por entregar efectivo, acciones ordinarias de Clase A, o una combinación de ambos, con una tasa de conversión inicial que se definirá al fijar el precio de la oferta, basada en el promedio ponderado por volumen de las acciones entre la 1:00 p.m. y las 4:00 p.m., hora del este, en esa fecha.

GameStop también otorgará a los compradores iniciales una opción para adquirir hasta 200 millones de dólares adicionales en bonos, ejercitable en un plazo de 13 días desde la emisión.

La empresa, listada en la Bolsa de Nueva York bajo el ticker GME, no registrará los bonos ni las acciones derivadas de su conversión bajo la Ley de Valores, lo que limita su oferta y venta en Estados Unidos a transacciones exentas de registro.

Los bonos, al no estar respaldados por garantías, representan una apuesta arriesgada para los inversores, quienes podrían convertirlos en acciones si el valor de GME sube, o enfrentar pérdidas si la estrategia con BTC no rinde frutos. La compañía, con sede en Grapevine, Texas, espera que esta operación fortalezca su posición financiera en un sector competitivo, donde las ventas físicas de videojuegos han perdido terreno frente a las plataformas digitales.