La altseason se define como un periodo en el que las altcoins, es decir, cualquier criptomoneda que no sea Bitcoin, experimentan un crecimiento más agresivo que la criptomoneda principal. Esto, además, está generalmente marcado por una disminución en la dominancia de Bitcoin (BTC.D), una métrica que mide el porcentaje de la capitalización total del mercado que Bitcoin representa.

Este fenómeno suele durar de unas pocas semanas a meses y está caracterizado por alta volatilidad y oportunidades de ganancias significativas, pero también por riesgos considerables.

Más allá de esta forma general de las altseason, existen una serie de características que los traders buscan identificar en el ecosistema para saber si ha iniciado o no un período para las criptomonedas alternativas.

Estos son:

  • Aumentos Rápidos de Precios: Las altcoins en estos períodos suelen duplicar o triplicar su valor en semanas, como Ethereum en 2017 con un retorno del 36,018%.
  • Alta Volatilidad: Los precios pueden fluctuar drásticamente, con riesgos de caídas rápidas.
  • Diversificación de Inversión: Los inversores mueven fondos de Bitcoin a altcoins, buscando mayores retornos.
  • Efecto FOMO: El miedo a perderse algo (FOMO) amplifica las inversiones, con un efecto cascada que eleva precios.
  • Tendencias Emergentes: Este periodo a menudo se ve impulsado y dominado por nuevas tecnologías, como ICO’s en 2017-2018 y DeFi en 2020-2021.
  • Riesgo de Manipulación: Algunas altcoins pueden ser víctimas de esquemas de «pump and dump», especialmente proyectos pequeños.