Pellerin enfatizó que los poseedores de bitcoin pueden interactuar en Cardano con versiones de BTC envueltos a través de plataformas como Indigo Protocol, prestarlos mediante Liqwid Finance o utilizarlos para préstamos en Lenfi o FluidTokens.
También pueden participar en el cultivo de rendimiento, un proceso de proporcionar liquidez a intercambios descentralizados como Minswap o SundaeSwap a cambio de recompensas, o comerciar ordinals basados en Bitcoin en mercados como JPG Store.
Estas oportunidades permiten a los poseedores de bitcoin generar rendimientos sobre sus activos, una funcionalidad previamente limitada por la falta de soporte nativo para contratos inteligentes en Bitcoin.
A su vez, con Cardinal, continuó Pellerin, los tokens creados por el protocolo Ordinals en Bitcoin sirven como garantía en aplicaciones DeFi, así como también para subastarse entre cadenas o utilizarse en protocolos de préstamo y endeudamiento sin perder su procedencia, es decir, el registro de su origen y propiedad.
De modo tal, si bien este protocolo está en una fase experimental, Cardinal podría impulsar la adopción tanto de Cardano, potenciando su adopción al integrar la liquidez de bitcoin en DeFi, así como también añadir a Bitcoin nuevas funcionalidades, algo que suele generar controversias entre bitcoiners más conservadores.