Esa seguridad económica actúa,como un colchón temporal, no como un reemplazo de las soluciones criptográficas que los desarrolladores de Bitcoin ya discuten para blindar la red antes de que un ataque cuántico sea siquiera posible.
En ese sentido, Brink, la organización sin fines de lucro que financia a programadores de Bitcoin Core, difundió este 17 de agosto una presentación que dio el investigador conocido como ‘conduition’. Allí, este colaborador mapeó cómo interactúan entre sí las principales propuestas que hoy circulan para preparar a Bitcoin frente a una futura computadora cuántica.
Otras dos alternativas expuestas en la presentación, son P2TR v2 (Pago a Taproot versión 2) y P2TR hash (Pago a Hash de Taproot).
Conduition también recorre las opciones para las monedas más antiguas de Bitcoin y que podrían ser robadas por un actor cuántico. Entre ellas, las de Satoshi Nakamoto, que Arkham estima en unos 1,1 millones de BTC, equivalentes a unos USD 70.000 millones.
Frente a ese universo de monedas expuestas, conduition ubicó tres caminos ya en discusión:
- El primero es congelarlas mediante un cambio de protocolo, como plantea la propuesta BIP-361.
- El segundo es limitar cuánto puede gastarse de ellas por bloque mediante una propuesta llamada Hourglass. Esta sería una forma escalonada de apropiación que, a diferencia de un robo masivo e inmediato, licuaría en el tiempo el golpe sobre el precio, en lugar de concentrarlo de una sola vez.
- El tercero es no hacer nada y aceptar el riesgo.