La industria de las criptomonedas está dando pasos decisivos para integrarse al sistema financiero tradicional de Estados Unidos, en un contexto de apoyo político y avances regulatorios impulsados por la administración del presidente Donald Trump. Tras años de tensiones y restricciones, bancos y empresas de criptomonedas están forjando alianzas y buscando licencias bancarias, redefiniendo el panorama financiero del país.

Hace dos años, el colapso de la plataforma de intercambio FTX y la quiebra de bancos afines al sector, como Silvergate Capital y Signature Bank, llevaron a muchos bancos tradicionales a romper lazos con las criptomonedas. Sin embargo, la promesa de Trump de convertir a EE. UU. en una «superpotencia de bitcoin» ha cambiado el rumbo. Nuevas políticas y la relajación de regulaciones están abriendo la puerta a una mayor colaboración entre ambos mundos.

Empresas líderes del sector, como Circle, BitGo, Coinbase Global y Paxos, están explorando la obtención de licencias bancarias o estatutos fiduciarios que les permitan operar como instituciones financieras tradicionales, aceptando depósitos, otorgando préstamos o emitiendo stablecoins, de acuerdo con lo reportado por The Wall Street Journal.

BitGo, por ejemplo, planea solicitar una autorización bancaria y ya actúa como custodio del iShares Bitcoin Trust de BlackRock, junto con Coinbase. Por su parte, Anchorage Digital, la única empresa de criptomonedas con una autorización bancaria federal hasta la fecha, está invirtiendo decenas de millones de dólares para cumplir con estrictas normativas, enfrentando desafíos como una orden de consentimiento en 2022 por deficiencias en la lucha contra el blanqueo de capitales.

El auge de las stablecoins, como Tether (con una capitalización de mercado de 145 mil millones de dólares) y USD Coin de Circle (61 mil millones), está en el centro de esta transformación. Estas monedas, vinculadas al dólar, facilitan transacciones con criptoactivos más volátiles y son vistas como un puente hacia la adopción masiva.

El Congreso estadounidense discute dos proyectos de ley que establecerían un marco regulatorio para las stablecoins, exigiendo licencias a sus emisores. Además, World Liberty Financial, un proyecto ligado a la familia Trump, planea lanzar USD1, una stablecoin respaldada por BitGo, tal como lo informa The Wall Street Journal.